Las humanidades digitales
Las humanidades digitales son un campo nuevo que nace de la combinación de las humanidades tradicionales (filosofía, historia, lenguas, arte...) y las tecnologías de la información y la ciencia computacional. El término fue acuñado en 2004, hace relativamente poco, por los editores del libro A Companion to Digital Humanities, una antología donde se hace un recorrido por la historia de las primeras aplicaciones computacionales a las humanidades y donde se intenta dilucidar que nuevos métodos de procesamientos de información han nacido como fruto de esta combinación y de si se trata de una revolución o no.
Primero los editores intentan puntualizar que las humanidades digitales son algo más que simplemente la mera digitalización de los trabajos humanísticos para poder archivarlos, indexarlos y buscar en ellos, si bien esta fue la primera intención de los humanistas que en la década de los años 40 y con la colaboración de la empresa IBM intentaron digitalizar los trabajos completos de Santo Tomás de Aquino.
El objetivo no es ya solo conservar los trabajos humanísticos y artísticos tradicionales, si no tener nuevas herramientas para analizarlos y para crear nuevo material a partir de ellos o incluso llegar a entenderlos de forma completamente distinta gracias a las tecnologías de las que disponemos ahora. (Schreibman&Siemens&Unsworth, 2004).
La introducción de modelos estadísticos, las nuevas tecnologías como los escáneres 3D, la tomografía computerizada, y la inmensa capacidad de los medios actuales para almacenar información de todo tipo no solo facilitan el trabajo de los humanistas, si no que lo llevan a una nueva dimensión. Los museos ofrecen hoy recorridos por exposiciones virtuales y acceso a información adicional al alcance de nuestros dedos utilizando la realidad aumentada a través de nuestros teléfonos.
Parece claro que la tecnología ha revolucionado la forma en que estudiamos, investigamos y enseñamos algunas areas del conocimiento. En general podemos decir hoy en día la información se ha vuelto más accesible, más universal y más transversal: La robótica y el desarrollo de la IA(inteligencia artificial) han requerido de la filosofía y en concreto de la lógica para poder realizar grandes avances que permitan a una máquina aprender de una forma más parecida al proceso humano. Los historiadores han ganado en precisión y recursos al poder crear grandes bases de datos y de aplicar de forma sencilla modelos estadísticos complejos, así como de tener la oportunidad de conectar entre si diversas bases de datos para hacer búsquedas cruzadas.
En esta charla TED el profesor Steven Schwaitzberg habla sobre como la colaboración entre expertos en cirugía no invasiva y lingüistas y traductores ha proporcionado una tecnología capaz de permitir a estudiantes de todo el mundo realizar cursos en esta materia sin la dificultad de tener que trasladarse a las pocas escuelas de medicina del mundo que ofrecen estos programas e incluso obviar la barrera del idioma, pudiendo obtener traducciones en directo de términología técnica de vital importancia para un cirujano.
Está claro que el futuro desarrollo de la tecnología, como discutimos en la anterior entrada, aunque parece haberse desbocado y descontrolado tendrá necesariamente que pasar por una revisión con filtro humanístico. Ya no solo queremos saber si una tecnología nos será ventajosa. Cada día más gente se hace la pregunta de si será ético usarla.
El futuro de las humanidades está ya irremediablemente ligado a las tecnologías de la era de la información. Algunas universidades han comenzado a ofrecer programas de estudios que combinan las humanidades con análisis de datos, física, algoritmos, informática básica y diseño web, como la ESDi de Barcelona.
Schreibman S., Siemens R., Unsworth J. (2004). A Companion to Digital Humanities. Oxford. Blackwell Publishing. Recuperado de http://www.digitalhumanities.org/companion
Primero los editores intentan puntualizar que las humanidades digitales son algo más que simplemente la mera digitalización de los trabajos humanísticos para poder archivarlos, indexarlos y buscar en ellos, si bien esta fue la primera intención de los humanistas que en la década de los años 40 y con la colaboración de la empresa IBM intentaron digitalizar los trabajos completos de Santo Tomás de Aquino.
El objetivo no es ya solo conservar los trabajos humanísticos y artísticos tradicionales, si no tener nuevas herramientas para analizarlos y para crear nuevo material a partir de ellos o incluso llegar a entenderlos de forma completamente distinta gracias a las tecnologías de las que disponemos ahora. (Schreibman&Siemens&Unsworth, 2004).
La introducción de modelos estadísticos, las nuevas tecnologías como los escáneres 3D, la tomografía computerizada, y la inmensa capacidad de los medios actuales para almacenar información de todo tipo no solo facilitan el trabajo de los humanistas, si no que lo llevan a una nueva dimensión. Los museos ofrecen hoy recorridos por exposiciones virtuales y acceso a información adicional al alcance de nuestros dedos utilizando la realidad aumentada a través de nuestros teléfonos.
Parece claro que la tecnología ha revolucionado la forma en que estudiamos, investigamos y enseñamos algunas areas del conocimiento. En general podemos decir hoy en día la información se ha vuelto más accesible, más universal y más transversal: La robótica y el desarrollo de la IA(inteligencia artificial) han requerido de la filosofía y en concreto de la lógica para poder realizar grandes avances que permitan a una máquina aprender de una forma más parecida al proceso humano. Los historiadores han ganado en precisión y recursos al poder crear grandes bases de datos y de aplicar de forma sencilla modelos estadísticos complejos, así como de tener la oportunidad de conectar entre si diversas bases de datos para hacer búsquedas cruzadas.
En esta charla TED el profesor Steven Schwaitzberg habla sobre como la colaboración entre expertos en cirugía no invasiva y lingüistas y traductores ha proporcionado una tecnología capaz de permitir a estudiantes de todo el mundo realizar cursos en esta materia sin la dificultad de tener que trasladarse a las pocas escuelas de medicina del mundo que ofrecen estos programas e incluso obviar la barrera del idioma, pudiendo obtener traducciones en directo de términología técnica de vital importancia para un cirujano.
Está claro que el futuro desarrollo de la tecnología, como discutimos en la anterior entrada, aunque parece haberse desbocado y descontrolado tendrá necesariamente que pasar por una revisión con filtro humanístico. Ya no solo queremos saber si una tecnología nos será ventajosa. Cada día más gente se hace la pregunta de si será ético usarla.
El futuro de las humanidades está ya irremediablemente ligado a las tecnologías de la era de la información. Algunas universidades han comenzado a ofrecer programas de estudios que combinan las humanidades con análisis de datos, física, algoritmos, informática básica y diseño web, como la ESDi de Barcelona.
Referencias
Fanjul, S. (2017). ¿Eres de letras? La sociedad digital te necesita. EL PAÍS. Recuperado el 1 de diciembre de 2018, de https://elpais.com/elpais/2017/01/30/talento_digital/1485801035_420685.html
Farrés C., (2018) Ni ciencias ni letras, nace una carrera en ‘humanidades digitales’. Crónica Global. Recuperado el 1 de diciembre 2018, de https://cronicaglobal.elespanol.com/business/humanidades-digitales-tecnologia-carrera-universitaria_149096_102.html

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